Alma encontró un cuerpo.
Cuerpo contaminó a alma.
Alma ya no es alma, sino un espíritu mundano, epicúreo, en busca de placeres prohibidos que sólo encontrará cuando atraviese las hiedras del edén.
Incluso el descubrimiento de Colón sería una simple serendipia
Me alegro, y no sabes cuánto, de que hayas sido irreversiblemente contaminada.
ResponderEliminarThe only song I want to hear,
a melody softly soaring through my atmosphere ;)